lunes, 20 de agosto de 2012

Broadway: So you think you can dance?


       ¿Que tal, veraneantes? Espero que lo esteis pasando genial con la familia y amigos, no como yo, aburridos hasta las trancas en un pueblo marginado de visita a los abuelos y demás parientes que veo una vez al año, -si los veo- y me llenan de besos y me recuerdan lo "alta" que estoy, lo que he crecido, bla, bla ,bla...

       Pero como todo tiene su parte buena, el no tener nada que hacer supone tiempo para publicar, y como el vecino tiene wifi y de vez en cuando pillo, pues me he puesto a ver unos vídeos de un programa de baile que me encanta, -y que por casualidad no es Shake It Up- pero que no entiendo ni papa, ya que es en inglés. De todas formas aquí os dejo dos de los bailes que más me han impresionado, aunque todos son geniales. 
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sábado, 4 de agosto de 2012

Vacaciones



       Mi lugar favorito de vacaciones, la costa. Mi debilidad son las playas. Nada de piscinas con hierba artificial y cloro a mogollón que irrita la piel y los ojos hasta el punto de parecer un tomate-vampiro. Además, para qué nos vamos a engañar, en sitios en los que el agua está retenida, circulando una y otra vez por el mismo lugar y nada más que pasada por una depuradora –si en el ayuntamiento tienen dinero para ponerlo en marcha –a mí me da la impresión de que aquello tiene que estar plagado de “aguitas amarillas”.

       Pero supongo que no soy la única a la que le encanten las playas. Aunque también hay gente que las detesta. Por un decir, hace un par de meses, convencí a unos amigos a pasar al otro lado del charco a pasar unas vacaciones en el mar –aunque algunos preferían el interior, pero ganamos por mayoría- con el dinero recaudado cuidando focas y delfines en un zoo. Suena patético y el sueldo lo es aún más, pero son unos animalillos muy graciosos y se pasa de cine –o de zoo- . El caso es que teníamos el itinerario hecho y todo, para pasar una semana en Miami, cuando la … de la agencia de viajes, encima de robarle el novio a mi hermana mayor hace unos años, nos dice que con cuatro mil euros no nos llega ni para el billete de avión. Tuvimos que apañárnoslas en Brazil. Al final, de trece amigos que teníamos pensado ir, cogimos el avión siete.
       De todas formas, tengo que decir, que no me arrepiento de haberme perdido Miami, porque las playas paradisíacas de Brazil nos bastaron para enamorarnos del lugar y querer regresar. Aun así, también tengo que decir, que la causa principal para que algunos de mis amigos quieran volver no son las playas, sino las zalameras muchachas con acento portugués y traseros y escotes inmenson de los hoteles.
Pero supongo que si el año que viene los “famosos recortes” y los desmesurados gastos de la universidad no han causado grandes estragos en el sueldo de mi familia volveremos a unas vacaciones como estas; de mochila en mano y moteles, como a mí me gusta, sólo que esta vez, no quiero que mi familia se las pierda.

martes, 3 de julio de 2012

Summertime

       Siento no haber publicado en tiempo, pero es que esto de las vacaciones, estresa  más que tranquiliza. Para que os hagáis una idea, con tanta cama y tanta piscina, casi no he tenido tiempo ni de ver la televisión.


       Pero lo que si he recibido, han sido quejas de amigos también traumatizados de tanto paseíto tranquilo a la vera del mediterráneo, y otros cuantos consejos para acabar con el estrés. Entre ellos, el que más me ha llamado la atención ha sido el de salir a correr -sin acelerar demasiado, que con el relajón del veranito la patata no suele estar para muchos trotes,- escuchando música que pueda traernos algún recuerdo bonito. Por ejemplo, estas dos canciones geniales de aquí abajo, como Summer of 69` o Everybody, que pueden recordarnos, aquel hermoso verano, o... Imaginación al J/Poder. Os deseo lo mejor para este verano, y sobre todo, espero que os estreseís muchísimo.


Summer of 69`- Bryan Adams
http://www.youtube.com/watch?v=9f06QZCVUHg


Everybody - Backstreet Boys
http://www.youtube.com/watch?v=O6XE1XRiLeY

miércoles, 16 de mayo de 2012

Felices Juegos del Hambre


       Siento no haber publicado en tiempo, pero aquí estoy de nuevo. Tenía pensado saltarme las excusas y saltar directamente al tema del que tenía preparado para hablar, pero creo necesario explicaros que he estado de exámenes y apenas he tenido tiempo siquiera para comprobar si el vecino se decidía a conectar el wifi de una vez por todas. Y al final lo he conseguido; la tele debía de estar aburrida y, a juzgar por que los timbrazos a altas horas de la madrugada y las llamadas a todas horas han cesado, he llegado a la conclusión de que al pobre Jose, la novia lo ha dejado.

       Pero siguiendo con las excusas, la mas “gorda” que se me ocurre son los finales. No es que me hayan dado ya los resultados, y con tanto examen no es fácil salir con éxito, pero al menos confío en que estén aprobados. Tampoco creo que estén de diez, porque a decir verdad, no me he matado mucho a estudiar, pues considero que hay cosas más importantes que un buen boletín de notas, cuando hay esperanza de triunfar –o al menos no fracasar- en otras categorías.

       El tema de hoy era la nueva peli de la saga de Suzanne Collins, Los Juegos del Hambre que, por cierto, es genial. No he hecho más que terminar la peli y ya estoy empezando con el libro, porque no he podido contener las ganas de empezarlo. Me hubiera gustado leerlo antes, pues siempre he sido más fan de los libros que de las pantallas de TV, pero el sábado pasado, para celebrar el fin de las clases –o eso espero- fui con unos amigos al cine y la vimos.

       Lo que más me fascinó de la peli, fue su brutalidad; me explico, que fueran capaces de matar a varios personajes bastante protagonistas como Rue, en vez de haber creado un ejército entre todos los tributos y echar abajo Los Juegos, que sería lo que yo, y también algunos de mis amigos –cosa que descubrí hablando después de la peli –nos esperábamos.

       Pero supongo que fue eso lo que hace la peli tan especial, el haber sorprendido a su público con algún hecho inesperado. Porque hoy en día, después de siglos de innovación, cualquier simple acto o hecho, por muy original o complejo que sea, nos parece la cosa más normal del mundo. Supongo que la sociedad ha llegado a ser así, por el hecho de que cada día descubrimos nuevos objetos, hechos o teorías, sin buscar la explicación a como se creó o sin llegar a plantearnos la historia que pueda ocultar.



       Por esto mismo, he visto que lo que el público busca son sorpresas y sucesos inesperados, algunos incluso negativos, con tal de que sean novedades, asi que, voy a dejar de aburriros con chapas filosóficas y desearos unos felices exámenes finales, o depende a quien, felices Juegos del Hambre.

domingo, 22 de abril de 2012

Pasiones que matan

       Salto a la Fama; Center Stage. Esta es una película que vi por primera vez hace unos seis o siete años, y por última solo hace unas horas. Pero esta no fue el primer musical que me condenó a bailar durante horas con sus canciones e incluso a apuntarme a clases de baile. Recuerdo ser una enana, de cinco años como mucho y estar sentada en el sofá junto a una amiga de mi madre, a la que también le fascinan las películas de baile, viendo Flashdance. No me hago una idea de cómo demonios me dejaron verla de tan pequeña, pero el caso es que, después de aquello, siempre he querido bailar como Alex

       Suele contarme mi padre que de pequeña le robaba la cinta de Flashdance y bailaba por toda la casa. La obsesión fue a tanto que cambié de colegio para ir a uno en el daban clases de baile. Ballet, lírico, street... los manejaba todos. Mientras tanto, seguía tragándome Grease, Dirty Dancing, Flashdance, Fiebre del Sábado Noche, Havanna Nights, Step Up y demás, una y otra vez.

       Un año traté de ir a un examen para participar en un concurso, pero resultó que ni siquiera pude ir porque me sobraban un par de kilos. ¡Al infierno con el peso! No fui. Sin embargo, todos los años vamos a concursos y exhibiciones de baile, algunos bastante lejos, en los que disfruto y aprovecho cada segundo en el escenario al máximo.
       Para ser sincera conmigo misma, el baile debería ser para disfrutar, no para sufrir como millones de personas -sobre todo chicas- que se matan por conseguir un hueco, aunque fuere minúsculo, en el mundo del baile y acaban destrozadas, como bien se ve en El Cisne Negro, o La Vida Sin Secreto de Paula Izquierdo.

       Y por último, mucho ánimo a todos aquellos que a pesar del esfuerzo que significa conseguir hacerse notar  como bailarines o bailarinas, lo intentan, pagando cada día con lluvias torrenciales de sudor y armados de esfuerzo hasta lo imposible.

jueves, 12 de abril de 2012

El secreto de la felicidad


      No hace mucho, una de estas tardes aburridas en las que el vecino no conecta el wifi y todos mis amigos estaban de puente en algún lugar costero o paradisiaco, me tumbé en el sofá, y puse la tele. Descubrí, tras haberme tirado media hora con el maldito teletexto, que retransmitían una película sobre una solterona, “ama de casa” y trabajadora desesperada por encontrar un marido estable y tener hijos, titulada El diario de Bridget Jones. 


       Como el vecino seguía sin posibilitarme el internet, -supongo que también estaría de puente- decidí verla en un intento victorioso de no morirme de aburrimiento.
       
      El caso es que cuando terminó, yo seguía llorando en mi sofá, por el final feliz, y poniéndome las botas a todo tipo de guarrerías que encontré en la cocina. Fue entonces cuando me sentí más identificada que nunca con ningún personaje de película. Comprendí que los disfraces no funcionaban –menuda idea tan estúpida la mía, la de ponerme la camiseta de Superman e intentar sentirme Superwoman-, sino que era la actitud que puedes adoptar o la forma de pensar los que establecen tales semejanzas entre la gente.
       
      Bridget, tiene treintaimuchos años, otros muchos kilos de sobra y es soltera y sin hijos. En su trabajo, la mayor meta es ligar con el jefe –y ganar pasta, faltaría más-, y siempre lleva una botella de ginebra en una mano y el cigarro en la otra. Sus amigos, Jude, Tom, y Shazzer, no son muy distintos a ella. Me explico, Jude, es novia de Richard el Malvado –tal cual su nombre indica- y amante de los Bloddy Marys. Tom, que es según Bridget Maricón perdido, tampoco tiene muchas luces. Y estos por no mencionar a Pam, la madre de Bridget, cuya misión más importante en esta vida es avergonzar a su hija –como la de cualquier otra madre- y la cumple con satisfacción y a la perfección. Por otra parte, también abandona a su marido –padre de Bridget- para fugarse a Portugal con su nuevo amante, -delincuente- Julio.
       
      Si me pusiera a comparar la vida de Bridget con la mía, una de las pocas diferencias, sería la edad –a ella no le ponen pegas para comprar alcohol- y la otra, posiblemente, que su istoria se sitúa en Londres. Ese ya es un progreso, bien por ella.
       
       Pero ahora viene la parte mala, osea, los parecidos. No es que yo esté demasiado agusto con mi cuerpo; mi curvita de la felicidad crece sin remedio, pero que le vamos ha hacer. Yo tampoco tengo novio, y lo busco desesperadamente. Mejor dicho, lo buscaba. Hace solo unos meses estuve saliendo con un chico –muy atractivo, sexy y descarado- pero salí bien escarmentada; el tío era un completo imbecil del que no quiero saber más. Desde entonces, prefiero esperar a que el hombre perfecto aparezca sin tener que buscarlo yo –esto mismo pensaría Bridget a mi edad, y a los dieciocho, y a los diecinueve…-.
      
      Dejando aparte el tema de los chicos, mis estudios no van lo que se diría de cine, pero al menos sobrevivo al insti. Lo de los vicios…, bueno, no es que lo lleve mal; solo bebo de fiesta –¡Pro que ices jolegaaa! ¡Je yo controoloooo!- y fumar, no fumo. Puede que tenga otros vicios, como ser una compradora compulsiva, o pasarme horas ante la pantalla del ordenador, pero al menos ahora estoy haciendo algo útil.
       
      En la sección de amigos, no voy demasiado sobradita, pero la verdad es que tampoco puedo quejarme; mi mejor amiga se pasa la vida castigada por no aprobar una, pero al menos tengo la suerte de tener una mejor amiga, y  tiene la suerte de no tener un novio maltratador como Jude. La parte de las borracheras prefiero saltármela hablando de ella. Sin embargo, mi mejor amigo saca unas notas de infarto; no es que sea empollón, ni nada de eso, simplemente tiene cabeza. Y si, al igual que Tom es homosexual. El pobre está hecho un lío con sus novios y me pide consejo casi todos los días. Sin embargo, es una suerte tremenda tenerlo como mejor amigo, pues la moda es su punto débil y con él, se seguro que jamás iré desconjuntada a clase.
       
       Espera, un pequeño retroceso, ¿he dicho la parte mala?¿qué demonios tiene de malo todo esto? Puede que no parezca para echar cohetes, pero si lo es. Para ser sincera, no me preocupa mucho mi michelín y tampoco creo que esa sea la razón por la que no tengo novio. Y si la es, pues no lo quiero; no quiero que alguien se enamore de mi vientre plano y mis piernas/palos de escoba. ¡Buuuum! Me he quitado dos problemas de un tiro, el peso y los tíos. En lo que a los amigos se refiere, los quiero con locura, y enemigos, contra menos mejor. ¿Qué más puedo pedir? No creo en los problemas sin solución, ni en los sueños sin conclusión, porque cuando despiertas de un sueño bonito, tienes dos posibilidades:

a)      Dar media vuelta y volver a soñar
o
b)      Levantarte y hacer tu sueños realidad

Es tu turno, sueña tu vida o vive tu sueño, elige, es fácil, nada es imposible.

jueves, 5 de abril de 2012

Cazadores de sombras


       Llevo unos cuantos años persiguiendo la expectacular saga de libros Cazadores de Sombras de Cassandra Clare. Ni siquiera recuerdo qué me impulsó a leerla, pues no me inclino demasiado hacia tanta fantasía –me suelen resultar un poco pesados y difíciles de entender dada mi escasa imaginación-. Sólo recuerdo que mi tía me dijo que me regalaría un libro por el cumpleaños y yo, por alguna razón perdida, escogí Ciudad de hueso, el primer libro de esta saga al que le seguirían, con gran entusiasmo e ilusión, Ciudad de Ceniza, Ciudad de Cristal, Ciudad de los Ángeles Caídos, y El Ángel Mecánico; de los origenes. Todavía me sorprende como un libro ficticio de principio a fin, pudo haberme maravillado así.
       
       En estos momentos, voy por el segundo de los orígenes, El príncipe Mecánico, el cual es perfecto. Por muchas vueltas que le de a la cabeza, soy totalmente incapaz de imaginar como, su autora también conocida como The Beauty Cassandra (La Bella Cassandra) o Cassie Clare, haya creado semejante mundo y, afortunadamente, haya tenido la suerte de poder llegar hasta los lectores.
       
       En Cazadores de Sombras, Clary, una adolescente aparentemente normal se adentra en el submundo de Nueva York, en el que conoce a unos chicos y chicas de su edad que harán que su vida cambie de rumbo mostrándole su verdadera identidad. En el transcurso de la saga, Clary descubrirá una nueva cara de la tierra, invisible para los humanos corrientes, repleta de seres mágicos y cazadores de sombras. Además, descubrirá la traición, la verdadera amistad, en su amigo Simon, la esperanza por encontrar a su madre, o el amor en Jace, un descarado chico sin temor a la vida o a la muerte y que la ama con locura, al igual que Clary a el, a pesar de ser un completo idiota.
      
       Por último, quisiera agradecer a Cassie Clare el haber conseguido cambiar mi cerrada mentalidad y haberme abierto puertas hacia otro tipo de literatura, que si no hubiese sido por Cazadores de Sombras, no hubiese llegado a conocer. Y ya que estoy, voy a aprovechar para recomendar esta saga a cualquier persona de cualquier edad, ya que estoy segura de que el increible submundo de Nueva York junto con los vampiros, magos, y demás seres mágicos, y los atractivos, descarados y fieles cazadores de sombras; sin dejarme el toque de sarcasmo e ironía que matizan el argumento, serán inesperadamente magníficos para cualquier lector.
       
       Sin más que decir:
       Gracias, Cassie.