Hoy tengo ganas de hacer
una entrada y ni idea de qué. Siento esas ganas de hacer algo productivo y
bueno que te comen por dentro, produciéndote esa sensación de ansiedad terrible
y a la vez genial, pero sin saber sobre qué escribir. Sin una base o un tema
del que, aun difícilmente, salga algo realmente bueno.
Ahora mismo estoy sentada
en mi habitación, tranquila y feliz, porque tengo que decir, que he acabado los
exámenes y bastante bien, al menos, mejor de lo que me esperaba. Pero es esta
sensación de angustia por no estar haciendo nada la que hace que me sienta así,
porque sé que hay millones de cosas que me hubiera gustado aprender a hacer,
pero en vez de eso, llevo hora y media pegada a la pantalla del ordenador,
avasallando twitter con tweets sin sentido y quejándome sobre cosas de las que
en realidad, me siento orgullosa, como mis amigos o mi vida amorosa.
Pero al fin y al cavo, me
he dado cuenta de que, después de todo, no he desperdiciado tanto el tiempo, ya
que acabo de darme cuenta de que la gran mayoría de tuiteros, -lo que debería
representar al menos a la gente joven- nos quejamos de vicio absoluto. El ser
“la víctima”, es lo que de verdad nos gusta ¿Quién comprenderá algún día esta
sociedad tan atravesada?
.jpg)
.jpg)

